domingo, 7 de febrero de 2016

La pieza que faltaba - Antonia Romero



TÍTULO: La Pieza que faltaba

AUTOR: Antonia Romero

EDITORIAL: Autoedición (Febrero 2016)









Sinopsis (editorial)


Eva, una enfermera y fisioterapeuta, que por culpa de la crisis no encuentra trabajo en la rama sanitaria, acepta un empleo como ayudante de Carmen Grimaldos, una multimillonaria algo excéntrica, copropietaria de una cadena de hoteles, junto con Ander Izarra, su hijastro. Carmen, una vez descubre la valía de Eva para desempeñar cualquier actividad, decide nombrarla gerente, con el único fin de fastidiar a su socio. Ambos mantienen, enquistada en el tiempo, una relación de odios y venganzas. Pero lo que ella no imagina es que esa decisión cambiará su vida, la de su empleada y la de todas las personas de su alrededor.


Opinión personal 


La novela la encontraréis catalogada en el género romántico pero en cuanto empecéis a leerla os daréis cuenta que esa calificación no es del todo correcta.

Está estructurada en veintiocho capítulos titulados, algunos de ellos con un final novedoso y actual, recogido en el índice como parte independiente del capítulo; este final será una de las primeras cosas que enganchará al lector, le parecerá que lee una novela dentro de otra y acabará jugando al tradicional ¿Quién es quién?


En esta ocasión Antonia Romero utilizará la narración omnisciente para deleitarnos con esta novela que contiene todos los ingredientes necesarios para que los amantes de la lectura degustemos un suculento plato, que aderezará con algunos momentos de flash – back, los cuales os aconsejo que saboreéis con máxima atención, interés y disfrute.


Los espacios interiores están perfectamente descritos. En está ocasión, la autora los refuerza algo más que los exteriores.


El lector se dará cuenta que la autora sólo necesita un par de capítulos para presentarnos a un buen número de personajes, los cuales tendrán una historia detrás que le engancharan hasta el final prácticamente sin poder pestañear. Metidos ya en materia conoceremos al resto, que no por ser secundarios carecerán de importancia, ya que si algo tiene Antonia Romero es eso, sabe no quitar protagonismo a Eva, que es quien tutelará esta historia, y dar importancia a los secundarios, concediéndoles grandes momentos de gloria.


Quien se acerque a este libro desarrollado de manera progresiva, lineal y con ritmo rápido, verá que empieza a sentir aquello que Antonia Romero a través de sus personajes quiere transmitir, de tal manera que el lector parecerá un actor que forma parte de un guión externo y ella, la directora  de una película, que capítulo a capítulo va dirigiendo, reaccionando con simpatías, odios, tensión y con sorpresa hacia sus propios personajes. 


Es un libro que pone en valor las relaciones humanas con las que nos encontramos diariamente (relación de hija con padres separados, hijastro y madrastra, etc.). Una novela que presenta los diferentes niveles económicos que existen en nuestra sociedad y la influencia de las decisiones que tomamos. Una vez más, de la manera más sencilla y con una bonita historia, Antonia nos hace reflexionar sobre la confianza en los demás, en uno mismo, en las diferentes vertientes del amor y en la amistad.


No puedo por menos, como algo especial, y sin que sirva de precedente que elegir a un personaje que sé que no pasará inadvertido para  los que leáis La pieza que faltaba; me refiero a Carmen, con una historia tan excelente que podría llegar a tener  una novela solo para ella. Descubrirla fue ¡enorme! Y al recordarlo aún siento esa reacción de sorpresa en mi interior, aunque he de decir que no menos ojiplática me quedé cuando descubrí quién era el malo verdadero.


Para que os podáis hacer una idea de la personalidad y carácter que tiene Carmen, os dejo una de sus afirmaciones en un diálogo que mantuvo con uno de los personajes:

Cuando uno tiene tus años es como si la edad no existiese – siguió Carmen – Tienes la sensación de que las personas mayores que te rodean siempre han sido así, que se cayeron de una nube siendo ya viejas. Por eso dicen que cuando eres joven te crees eterno, como si eso de envejecer no fuese contigo.

Todos los que os acercáis por este escondite ya sabéis que La pieza que faltaba será siempre una novela especial para mí por haber sido lectora cero y haber visto cómo la ponían de gala, pero no por eso esta reseña carece de objetividad.
 
Os dejo para vuestro deleite, algunas de las pequeñas reflexiones o afirmaciones que hacen los personajes a lo largo de esta novela:

¿Por qué renuncias tan fácilmente? Si te gusta pensar que se puede viajar al pasado, no dejes que la lógica te lo estropee.
Es alucinante lo que nos afectan las cosas que nos pasaron de críos.
Si no podemos ser auténticos cuando estamos con la gente que nos cae bien, ¿qué nos queda?
En realidad, no son los demás los que nos colocan en el sitio en el que estamos – se dijo a si misma borrando la imagen de su madre-, somos nosotros mismos.
No sabes lo que te deparará el futuro, pero cuantos más conocimientos acumules, más facilidades tendrás.


Espero que las ganas de pasar un rato agradable en compañía de La pieza que faltaba se os hayan abierto con ellas, si es así ¡Disfrutadla!

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